ARANCIBIUS, EL AVE RAPAZ

El llorado Félix Rodríguez de la Fuente hubiera podido filmar un buen documental sobre la especie protegida Arancibius. Como diría el desaparecido sabio, ave rapazzzzzzz, estirando la z casi hasta el escupitajo, cuyo hábitat se encuentra entre las rocosas paredes de los blogs. Desde la lontananza, también desde el aburrimiento del que no tiene nada mejor que hacer, se dedica a divisar, con su vuelo límpido y claro, aunque con la misma giba que el Cóndor -no confundir con Condorito- debido a la edad, los innumerables blogs desperdigados por el mundo y a manifestar, con el mismo alarido infantil que un infante dotado de babero de guardería, cualquier atisbo de parecido o semejanza con sus, siempre según él, brillantes ideas.
Su nido, ya vacío por que la edad y el dinero ganado en el tunning - práctica de dudoso gusto- por los conocidos Fo y Re, está lleno de colillas y cenizas, humareda pestilencial -recordemos que el tabaco tiene más de 700 sustancias dañinas- a la que se añade la fermentación de su humor cada vez que descubre un plagio -pongamos por ejemplo Omaha, palabra de la propia cosecha del insigne maestro-. Resultaría absurdo sino fuera por una mutación genética que le permite, en Second life -donde acuden los necesitados de una vida menos monótona que la que tienen- adoptar una imagen distinta. Esta, también dentro de las aves, menos rapaces, y más semblantes al Abejaruco, ha sido clasificada como GreaseArancibius. Sinceramente, para completar la estética hortera le falta la novia con atuendos rosas hasta en el tanga que vaya con el protagonista a todas partes y, como alguna admiradora que tiene en su blog, le diga que sí a todo, estimulando la hipertrofia de su no disimulado egocentrismo. Reiteramos que el abuso del tabaco debe haber generado una atrofia cortical que afecta especialmente al lóbulo frontal. Tampoco ayuda la alimentación americanizada, la ausencia de prácticas deportivas -demasiadas horas vigilante en el universo blogger-, la más que probable disminución de su actividad sexual -por lo mismo asociado a la disfunción eréctil provocada por el tabaco- provoca que su mundo actual haya sido desplazado -como las esferas de Platón- a la dimensión etérea de la irrealidad donde, disfrazado como John Travolta -aunque con los mismos kilos que los que tiene actualmente el protagonista- se dedica al twist -en la vida real la incipiente artrosis de caderas se lo impide. Sí, el tabaco también tiene que ver- y a imaginar que es lo que no es. No sabemos, esperemos que no, si guarrea la casa de Neruda como hizo en su adolescencia tardía -mental, pues biológicamente ya era crecidito- cuando el abandono de las clases puso fin a su brillante carrera filosófica, nutriéndose desde entonces de wikipedia con los consabidos resultados.
Este relato no pasaría de ser la vida de un pobre diablo, que lo es, si la hipertrofia umbilical, el onfalos desatado asociado a la atrofia cortical -como se puede apreciar el ying y el yang se encuentran descompensados- provoca un comportamiento similar al antiguo dictador -quizás por que el deterioro cognitivo es de raíz similar- en una ONG, ACHUV, que preside de forma provisional -si, todo dictador trata de perpetuar su "provisionalidad"- y en la que se resiste a convocar elecciones. Este blog va a tomar partido, una vez más, y hemos perdido la cuenta ya, por la democracia, y en nombre de esta sagrada institución política, pedimos el respaldo del pueblo cibernético a nuestra intención regeneradora.
Y nos duele, por que para nosotros el maestro, excelso y venerable en su verbo edulcolorado, es nuestra pequeña Baklava de miel y pistachos, aunque cuando se entrega a la labor censora es mas bien un arrogante, contundente y perseverante -por la repetición que provocan las especias- Iskender kebab. Y lo que nunca podrá imaginarse el doctor enciclopédico, cuyo tránsito por las universidades de medio pelo convertido en sofista de la red nos provoca lamentos desconsolados, es que su parecido a Danny DeVito es físico y su parecido intelectual se acreca al decrepito general que duerme el sueño, no de los justos, pero que ha contagiado a esa generación de contumaces fumadores de Marlboro sus ansias dictatoriales y censoras. Por ello, lanzamos a la Web este grito de proclama y de denuncia: Cibernautas demócratas del mundo, uníos.