El camino de Roberto

En la edad media ya varios observaron que se formaba un camino de estrellas hasta un lugar santo. Pero no se percataron que dicho camino no terminaba en Santiago de Compostela sino que mucho más allá del Cabo Finisterre...
Y hoy gracias a la tecnología y la globalización sabemos que hay más cosas que el Pilar, la barca de piedra que llegó a Padrón, la tumba del apóstol y su camino europeo.
Se sabe que al comenzar su proceso de iluminación, el maestro estudiaba filosofía. Pero aquello nunca le satisfizo, le parecía vano el saber de Platón, Aristóteles y Santo Tomás de Aquino; fútil Heidegger, Hegel y Wittgenstein, pueriles Nietzsche, Russel y Ortega y Gasset (que aún duda que si son uno o dos). Entonces, cuando Eos, la diosa rojiza del alba despertaba en Chiloé y él dormía la resaca de un curanto, tuvo la Iluminación y dejando la Filosofía por la publicidad, cual Siddharta abandonó el mundo terrenal y comenzó su camino celeste.
Atrás quedaron el Papo, su primer discípulo; la mamá del Papo y su radio a pilas y optó por encontrarse con la naturaleza atendiendo a su animal sagrado: La Michi.
Muchas mujeres quedaron en el camino, pero el maestro no vino a este mundo para hacer familia, atarse a contratos, o ser el típico maridito que llega a casa a la hora, sino para entregar su mensaje.
Así una tarde de 2003 y a falta de evangelistas que dieran al mundo la buena nueva, abrió su blog, desde donde nos trasmite toda su filosofía del corazón, la historia más grande jamás contada de su vida y la mejor obra de publicidad que ha hecho, su página web.
Dejando el mundo (y los PhD en Harvard y Oxford) optó por una vida monacal donde sólo se comunica en forma de parábolas desde su púlpito virtual, viaja en "El Robemóvil" un níveo Nissan 240 con motor cambiado y hace seminarios gratuitos a los niños pobres de cómo hacer un blog.
Pero la tarea no es fácil para aquellos que seguimos sus enseñanzas, pues cada día este doctor enciclopédico, émulo de Dulcamara, nos deja mensajes más y más complejos de palabras tan escasas como un haikú, o las palabras de un maestro Zen.
Incluso algunos, en un momento de falta de fe y oscurecimiento de conciencia llegamos a pensar que se leyó Bartleby & Co de Vila Matas y le dio eso de "preferiría no hacerlo" al igual que el personaje de Melville. Y entonces ya no nos escribe, sino que deja preguntas al estilo de un oriental Koan.
Sino lo créeis mirad esta joya:
"¿qué le damos de regalo?"
Y cuando algunos insensatos se pusieron a hablar de pueriles conceptos como: dignidad, verdad, reconciliación, trabajo, conciencia, amor al prójimo o la ridiculez de tolerancia y respeto; él como
enviado a la tierra de y portador del mensaje de la filosofía vascular, nos entrega estas perlas de la poesía y la mística que eclipsan a San juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús:
"anticuchos de esperanzas?, botellas llenas de risas?"
No es necesario que me digan lo que les ha ocurrido...¡Sí!..yo también lloré de emoción al leerlo..!
Alguien se atrevió a mencionar en un momento de falta de fe, que incluso sentía cierto "pudor" de escribir, porque otros lo ridiculizaban como lo hizo Caifás; pero NO. El cardiofilósofo nos ha hecho saber recientemente que no tiene temor de nada y menos vergüenza de lo que escribe o lo que siente.
Nos sorprende dia a dia con detalles para dar alegría a los pobres de espíritu, detalles como hablar del tunning, esa caribeña práctica propia de personajes de comics latinos, de la prensa roja de Harlem, los Latin Kings o lo más granado de la periferia de Santiago.
Y entonces nuestro homenaje se ha forjado en la forma de un peregrinaje hasta su hogar. Hemos definido tres opciones:
1.-
El camino místico del norte o de Omaha. Que se inicia en este centro espiritual de Nebraska. Lugar que persigue al maestro tal y como nos lo hizo saber en su post del 16 de mayo de 2006. En un momento en el cual su mitad humana afloró, nos contó que si veía un mapa de Omaha ponía el dedo y ¡milagro! le apuntaba a Omaha. Si veía una película del desembarco en Omaha beach, nombraban misteriosamente a Omaha. Un día llegó a creer que era el descendiente de algún chamán piel roja de la tribu Omaha, de esos con un tótem en su casa y que dicen descender de un alce. Nosotros cuando vimos su cara por primera vez, también lo pensamos.
En otra oportunidad viendo biografías de personalidades nacidas en Nebraska ocurrió un nuevo milagro, nombraron a Omaha. Por último siendo ducho en las artes de los palíndromes y misterios de palabras leyó la siguiente frase en un McDonald's:"coma hamburguesas" pero sólo él supo descifrar el mensaje: c OMAHA mburguesas.
A nosotros, humildemente, nos pasa algo parecido. Pero es con Santiago. Vamos a leer noticias del transantiago y aparece Santiago, buscamos en Google capitales donde vive Roberto Arancibia y no me lo van a creer, pero aparece Santiago de nuevo. Buscamos "camino de Santiago" y milagro...otra vez Santiago, como ven, nos persigue.
El camino de Omaha continua por los centros magnético-místicos de Teotihuacán, Chichen Itza, Uxmal, Cuzco, Tiahuanaco y su casa en Santiago. (ufff, me persigue Santiago, uff)
2.-
Camino argentino o del Paparazzi. Se inicia en una librería bonaerense donde el maestro dice haber comprado libros que le provocaron tener sobrepeso en el avión, lo mismo le ocurrió con los discos. Así de manera propedéutica el filósofo miocárdico, nos hace saber que compra muchos libros y discos y por ende es culto y letrado. Además de lo útiles que le resultan para adornar las fotos que le toma...perdón le tomaba una fotógrafa. Continua por San Telmo donde es mandatorio consumir el alimento del profeta, un bife chorizo. De esta forma nos enseña que hay que alimentarse bien y con austeridad, pero también nos hace saber que él, al igual que un calvinista, recibe bendiciones de Dios en la forma de bienes materiales (viajes, el Robemóvil, las compras, etc.) Actualmente se está organizando un Concilio, para determinar si el chimichurri también es alimento santo.
Y si tenemos la ventura de encontrar "al Julio César y la Claudia" como elegantemente los llama, utilizando como recomienda el manual de Carreño aquellos artículos que identifican con solemnidad a quien ama y conoce cercanamente (como "el" Fe y "el" Ro por ejemplo); entonces debemos sacarles una foto desinteresada, de cariño...y así seremos invitados a la televisión para difundir el mensaje de esperanza.
3.-
El camino Chilote o del Papo. Se requiere un atuendo de peregrino: Melena setentera, pantalones pata elefante, camisa con cuello hasta la mamila y esternón desnudo, patillas estilo Sandro y para caminar botas vaqueras. Se inicia en Chiloé depertando de la resaca del sagrado alimento de la zona, el curanto. Y si siente la tentación demoníaca de salir a defender sus ideas a la calle como un valiente, no lo haga, es el demonio que lo llama, usted sólo siga durmiendo y pídase otro curanto aunque el país se venga abajo.

Continua el camino por Carahue, donde algunos quisieron reconocer el lugar natal del filósofo de las coronarias al ver su rostro, pero les adelantamos que se dice que nació en un humilde pesebre y que junto a los pastores, lo visitaron tres personajes que sí supieron que regalarle: Ego, Autoreferencia y Narcisismo.
Y vosotros, queridos amigos, peregrinos del Camino de Roberto, os preguntaréis en este viaje al centro del corazón; aquella duda fundamental que él Maestro filósofo Cordial nos enseñó:
Y... ¿DÓNDE ESTÁ EL PAPO?
Pero esa....es otra historia.