Robertorfeo o ¿Che farò senza il Filosofo del cuore?

Hoy debiéramos escuchar este post con "Che farò senza Euridice" del Orfeo de Gluck como música de fondo.
Luego de dejar al maestro bebiendo una mezcla de Almaviva, Vega Sicilia Único, Chateau Latour, Opus One, Sassicaia, Romané Conti y pizza, hemos visto que su nueva cara frente al mundo es la de ser "LIRICO".
¿Y qué quiere decirnos con esto? ¿es un nuevo enigma que les propone a sus humildes seguidores, como si de Yoda frente a Luke se tratase?
No, es tan sólo el regreso a la temible y tautológica "FILOSOFIA DEL CORAZON"
Y esta vez viene con ideas prestadas, porque no vamos a ponernos exigentes y solictar que sea idea propia, eso sería mucho pedir. Como sintiéndose un apóstol de otro blogger, el maestro encontró un mensajito que difundir y nos lo vende con la publicidad de uno más de sus eventos con modelos, saltimbanquis y luces: con frases grandilocuentes de tender puentes con la lírica, de hablar desde los sentimientos, mientras que la épica es confrontacional, es mala y aunque la historia está llena de ejemplos, no nos da ninguno.
Y lo mejor de todo es que lo hace sin explicar nada, sacando conceptos y aseveraciones como conejos de un sombrero sin ningún fundamento. ¡Joder, Macho! si estudiaste filosofía demuestra que el 11 de septiembre del 73 no te pilló en el primer semestre. Muéstranos algo de lógica, mira que aún no estamos preparados para tragarnos las cosas sin digerir aunque sea un poquito. Claramente no eres Heidegger ni Santo Tomás, pero un esfuercito por lo menos sería bien visto.
Entonces ahora lo tenemos como el nuevo Orfeo que canta sin confrontaciones, el conciliador maharishi y cibersantón, que no gusta de la épica porque según él ahi hay peleas y chicos malos.
Espero que encuentre de una vez por todas a Euridice y deje de cantar por aqui y por allá o que al menos se entregue a las bacantes para que ellas nos libren de sus posts.
Y maestro, ya basta de repetirnos las cosas majaderamente, ya entendimos que saliste al balcón en una noche estrellada (en Santiago es difícil, preo a ti siempre te pasan cosas que a los demás no le ocurren) y prometiste ser feliz, no es necesario que lo sigas diciendo, ya lo entendimos. Que si continuas contando la misma historia ya empezaremos a pensar en enfermedades degenerativas del cerebro. También ya hemos comprendido que continuarás contándonos las maravillas de "tu viaje" y no renunciarás a ello, ok, ok, que ya lo entendimos. No pretendíamos dejar de escuchar tus maravillosas historias.
Por favor lo único que solicitamos es que si te sigue interesando mucho lo del canto lírico no tomes ese rumbo porque no te vemos de héroe operático. Aunque tal vez algunos personajes no te vinieran mal: Monostatos en la Flauta Mágica, tratando de alcanzar la belleza y la inteligencia que nunca podrá tener; el inconstante amoroso de Pinkerton de M. Butterfly, don Pasquale de Donizetti o Falstaff que no requieren mayor explicación para tu caso.
Pero maestro soy buen alumno y aprendo rápido. Mira esta declaración:
En una noche donde no hay estrellas (porque las luces de la ciudad no dejan ver ni una) en esa inmensa (bueno ni tan inmensa, normalita no más) noche, salí al balcón y me prometí a mi mismo ser inteligente y no volver a decir estupideces ni frases sin fundamento.
Eso es. Y no voy a renunciar a eso.