El Filósofo del Coarazón por la Paz y el entendimiento entre hermanos.

Tal vez vostros recordáis al maestro hace unos días atrás, en su política de buena voluntad, haciendo caso omiso de los comentarios que le llegaban de Chile, España y USA criticando su melosa literatura. Haciéndole ver como estaba repitiendo como un guacamayo bien entrenado listados de libros y atosigándonos con Rayuela. (que parece ser lo único que el maestro conoce a cabalidad por las veces que lo nombra) Entonces optó por una posición de pseudocomplacencia hacia sus humildes discípulos y lectores varios desoyendo las críticas y como un Colbert moderno aplicó eso de "Laissez faire, laissez passer".
Parecía que había aprendido a no molestarse con los mosquitos que picaban su paquidérmica cubierta, creímos que el maestro alfin se había transformado en el adalid de la libertad de expresión y que esperaba que sus inofensivos visitantes pronto dejarían de incomodar al no obtener respuesta.
Pero todo fue una ilusión. No alcanzó el estado de concentración que predica y entonces comenzó a borrar todo aquello que le parecía hiriente a su enorme ego. No pudo contestar lo del Papo, personaje que saltó a la fama gracias a Globalvoices donde el "where is the Papo?" causó furor. (Dicho sea de paso uno empieza a dudar de la calidad de información y la neutralidad de Globalvoices al leer la entrevista al senador Flores, donde sólo faltó que le lavaran los pies al político con la excusa de celebrar la Semana Santa)
Así que otra vez la censura, otra vez borrar cuando no se tiene con qué responder, en resumen una vez más el triunfo de quien ha sido banneado.
Ahora sigueindo la línea de la Filosofía del Corazón, el maestro se erige como un pacificador que nos pone videos para dar pena, para escuchar la musiquita de fondo lastimera y así hablar de la guerra de las Malvinas. Pareciera no estar de acuerdo con la política Matthei de hacer todo lo posible por que Argentina perdiera la guerra. Guerra que fue tan indigna que en vez de haber muerto como hombres sólo se entregaron a la diversión de los gurkhas. Pero el maestro es Universal y en vez de mirar por la integridad de Chile, prefiere ser paladín de la no violencia.
Ah Mahatma, cuanta verdad en vuestras palabras, cuanta coherencia en vuestros actos, seguramente en su posición de coetáneo de Gandhi, usted hará que los ingleses entreguen Port Stanley a los hermanos argentinos a cambio de un tarrito de dulce de leche y una botella de malbec mendocino.