CAMILO CIENFUEGOS, OTROS CIENFUEGOS Y EL MISMO MAESTRO: "Fuerte como un Roble y flexible como un junco"

Como si se tratara del maestro de Kung Fu, nuestro venerable guía espiritual ha dicho con poesía digna de un pentámetro yámbico: "Fuerte como un Roble, flexible como un Junco"...
Que despilfarro de lirismo hacia la veterana y verborreica hacedora de puzzles. Ni la música del mozartiano Ludovico, ni la elegancia neoclásica del tunning pudieran haberlo hecho mejor. Los nietos Fo y Re, dejarón de lado el alerón de su auto y gimieron de emoción al leer tanta simpleza zen.
Pero el maestro, al igual que si de los mercaderes del Templo se tratasen, desencadenó su furia contra los que re-copiaron a Cortázar y frente a los que lo criticaron.
El Rabí se ha sentido agraviado. Una vez mas, su estilo preclaro, su alma filosóficamente ventricular ha sido insultada por unos desaprensivos que cometieron la desfachatez de plagiar unos textos suyos, de una simpleza minimalista, en los que hacía una leve variación sobre Cortázar, el grande y, para la filosofía del corazón, casi el único.
Lo peor, un degenerado, ferviente seguidor del blogger excelso, pero que no entendió un ápice de su doctrina magnánima y sus sublimes valores cardiacos, se dedicó a propagar amenazas hacia aquellos que considera culpables de repetición y dignos de escarnio. Elemento que, como buen converso, odia lo que él realiza, pues no hizo sino copiar y pegar -copy y past son anglicismos a evitar, como reza la primera plegaria de la filosofía del corazón- en varios blogs amenazas violentas. (menos aún "click" penoso recurso literario)
Sinceramente, creíamos que el maestro en su posicionamiento yogui iba a condenar esos atentados, especialmente cuando una grácil "
Aceituna Verde" de forma valerosa y decidida, se acerco al blog del maestro, autentico
Tibet cibernético, esa suerte de "
El Potala" blogger y pidió el más humilde perdón. Esa imagen tierna y valerosa que a nosotros nos hizo derramar emocionadas lágrimas espera la atencion del sabio gurú, el cual, a no ser que se encuentre en ese trance levítico que sólo él es capaz de alcanzar, no se entiende la ausencia de declaraciones en las que conmute las agrias palabras por el fraterno perdón.
Maestro, venerable y piadoso, te pedimos que indultes a "
Aceituna Verde" y castigues a tu siervo "cienfuegos" que ni es Camilo ni Cardenal, dos personajes históricos que dignificaron el apellido. Maestro, complácenos en nombre de la Filosofía del Corazón... y aprovecha de hacer un post acerca de la Neutralidad u otro del día de Internet.
Tus Pinkies.