LA PRESENCIA DEL MAESTRO EN NUESTRO BLOG ES DIÁFANA Y RECONFORTANTE
El maestro es mi pastor, nada me puede faltar. Acude con heterónimos, con alter egos, y me hace descansar en verdes pastos.

Con su filosofía del corazón me guía a arroyos de tranquilas aguas, y con los mensajes alambicados de cibergurú me da nuevas fuerzas, con su presidencia no electa de ACHIB, me lleva por caminos rectos y dictatoriales, haciendo honor a su nombre y filiación narcisista. A nada temo, pues su doctrina cardíaca me permite que pase por el más oscuro de los valles, sin miedo alguno. Por que tú, anciano y venerable mahatma, estás conmigo; tu sapiencia irrefrenable me inspiran confianza, más que tu vara tratada con algodones por los más eminentes urólogos. Maestro, en este primer aniversario, me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos; aunque amigos como el Papo son llorados por su ausencia. Has vertido perfume sobre mi cabeza para hacer imperceptible tu halitosis y has llenado mi copa a rebosar para que conozca el placer de la mixtura de Almaviva con pizza. Tu bondad y tu amor, pilares de la filosofía del cuore, me acompañan a lo largo de mis días, y de mis noches y en tu casa, oh Sexagenario erudito, por siempre moraré, por muchos intentos de banneo que se hagan. (Variaciones del Salmo 23 en honor del maestro que nos acompaña cada vez más en nuestro blog)
Venerado maestro, dedicado este salmo, a ti, oh excelso e insigne humanista, pasamos a analizar tus últimos textos como buenos exégetas. Respecto al texto "Paparazzi, otra vez!". En primer lugar, recriminar esa forma de utilizar los exclamativos a la inglesa, empobreciendo la noble lengua de Cervantes. En castellano correcto e impoluto hay que utlizar "¡!". no empobrezcamos nuestro bello idioma. Respecto al texto en sí, como buenos exégetas, tenemos que expresar nuestra indignación por el infantilismo narcisista de todos los implicados. Por menos motivos que estos Lutero empezó la Reforma y el Islam se dividió en Chiítas y Suníes. Maestro, de segir perseverando en esta temática adolescente, idéntica a la que ya empleabas cuando acudiste como un tierno púber al concierto de Woodstock. Algunas autobiografías apócrifas hablan de una amistad con Forrest Gump, la cual no ha podido ser confirmada. Aunque dada la paridad intelectual de ambos, no nos extrañaría. Igual un día nos sorprenden con unas memorias conjuntas de sus correrías.
El segundo texto no tiene desperdicio. "Lejos" lo titula. suponemos que haciendo referencia a lo lejos que se halla de la excelencia literaria. Las tres primeras frases no tienen desperdicio: "Por allá de lejos. Así se siente. Y es raro respirar todo el aire para uno solo. "
Lo único comprensible es lo del aire para uno sólo y es que con lo que fuma, la atmósfera no debe de ser compatible con la vida para más personas dentro del mismo habitáculo. Maestro, ¿cuándo vamos a dejar el pernicioso vicio? El resto del texto entra en el manido estilo autoreferencial, típico del desgraciado que necesita reafirmarse a cada paso. Comprensible en un adolescente, inaceptable en un sexagenario. No maestro, no. Así, no. Y sirva como muestra un botón: "Porque saber qué hacer debe ser importante, casi todo el mundo sabe. Yo no. Yo no sé. No conozco los códigos.". Debe de ser por el desconocimiento de los códigos de buena conducta que nos impide la presencia en su blog. Lamentable, Mahatma, lamentable.
El último texto redactado por el insigne cibergurú se titula: "Dos años de Clar-Let". Notable iniciativa de una joven llamada Laura García con desigual acierto. No sabemos, Laura, que pinta el insigne y edulcolorado filósofo entre las promesas de la escritura sudamericana. En primer lugar, ni por edad ni por su prosa tiene derecho a ser considerado "promesa". En segundo lugar, equipararlo a la emergente nueva generación de escritores es devaluarlos en demasía. Imagina, querida Laura, si un pobre inocente, entra en Clar-Let y lee únicamente un texto alambicado, previsible, edulcolorado, tópico, manido y corintelladesco. ¿qué va a pensar? Necesariamente, pensará que los escritores, los auténticos, que generosamente ofrecen sus textos, van a ser igual de mediocres y eso no está bien.
Por favor, la literatura requiere seriedad. Laura sabemos que mejorarás con el tiempo.
Cuando íbamos a terminar este texto, el maestro nos obsequia con una muestra cristalina de lo que es la cursilería pedante: "Penas, nostalgias, melancolías, tristezas y pérdidas, todas tienen su espacio en mí. Siempre se pueden poner de acuerdo con las alegrías, las risas y las explosiones de dicha contagiosa. Todos convivimos. Aún con pedazos menos.Conectarse con las emociones es lo que nos permite, a fin de cuentas, vivir." Casi nos ponemos como frente al muro de los lamentos a llorar frente a esta nueva baratija literaria que te retrata de cuerpo entero (incluyendo la sempiterna ropita negra) Lo que nos nos queda claro es si el pedazo menos es la disminución de la dentadura en relación con el tabaco del cabello en relación con el tóxico anterior y con la dermatitis seborreica o del intelecto, innato y manifiesto.
Señor, cuanta paciencia.