La música del filósofo del Corazón: Dodecafonismo y Barroco
Queridos amigos, hoy he estado más feliz que cardiofilósofo con polola.
Visitamos el Teatro Municipal, el mítico y antiguo lugar de Agustinas con Tenderini, todo un clásico y harta buena onda entre la sencillez de cariátides y terciopelo rojo.

Harta gente en los palcos, la platea llena y un programa que prometía: Dos intérpretes, uno dodecafónico y el otro barroco progresivo.
Y una razón especial para ir: un genio de la música en cada concierto.
Como saben todos el Fo y el Re son grandes del tuning y la buena onda de la filosofía del corazón, pero en su faceta de músicos yo los he rebautizado como como "el Mo" y "el Be" por Mozart y Beethoven respectivamente.
Me junté con Cilicia y tal vez fue la Prolopa y la Neostigmina pero babeábamos como caracoles al ver un par de limones partidos que me recordaron el entrenamiento con mi antiguo mentor el doctor Pavlov. ¡Qué tiempos aquellos! casi tan buenos como cuando escribí el 28 de abril del 2003:
"La música, bueno, Chopin es Chopin" hoy podría agregar: "Mozart es Mozart", "Hindemith es Hindemith", "Bartok es Bartok" ufff podría seguir, pero no quiero pecar de ostentoso con mis profundas reflexiones.

Me acordé también de aquel 24 de abril de 2003 donde escribí: "
La mejor psicóloga del mundo, me contaba que la mitad del mundo es de los que deja y la otra mitad es dejada, ninguna es mejor que la otra, sólo son distintas, y me preguntaba si en la historia de mis relaciones yo había dejado o yo era el dejado, por supuesto que yo estoy en la segunda mitad."Y ahora me pregunto ¿me estaré repitiendo demasiado o serán las neuronas con amiloide las que producen esto a mi edad?
Conversamos del Mo y el Be, de cuan talentosos son estos "logos", del cielo que está a la vuelta de la esquina cuando pides poco en la vida y que uno puede creerse Dante Allighieri cuando es un ególatra... que rico, tomé fotos, fuimos a comer, tomé fotos y aunque la sopa de raviolis rellenos de confit de pato, no estuvo a la altura de mi persona, tomé fotos (¿eso ya lo había dicho?), comí rico y disfruté cada momento, cosa que hay que empezar a hacer cuando uno llega a esta edad.