El Aporte Superlativo (y mediático)

Han pasado ya los días suficientes para las exequias por lo cual los Discípulos del Corazón están nuevamente en condiciones de poder hablar del maestro con soltura y con el cariño que nos caracteriza.
En estos días nuestro líder ha mostrado que un profeta como él quien jamás ha buscado a los medios, cuya mortificación al ego lo ha llevado a un anonimato tibetano y cuyo deseo de nunca figurar en nada lo ha hecho pasar desapercibido, a veces cae en las redes de los medios y hasta él que firma igual que el autor del Cantar de Mio Cid, puede a veces aparecer en televisión.
Ya habíamos visto sus intervenciones mediáticas donde nos mostraba los tres pasos para hacer un blog, veíamos a la gata dejando el toxocara
catis en el sillón, nos fascinábamos escuchando como el gurú decía que él "entraba en el juego" al aceptar "todos" los comentarios y las críticas por destructivas que fueran y por último con su chalequito blanco "fundación Las Rosas style" comparaba "su Obra" en la web con el talento de Fuguet y Tarantino. Cuanta modestia Oh "Luz del naciente Sol de los Blogs" Oh "Resplandeciente monarca blogger"(como ve maestro también hemos aprendido la cursilería aplicada al momento más nimio).
En otro reportaje ataviado con la camisa roja estilo chavista y el tercer botón desabrochado a la usanza, suponemos, de los antiguos maestros de Sión o del Puma Rodríguez, vuelve a repetirnos la cantinela de los tres pasos y eso que para tener un blog no hay que saber nada de computación, nada de programación y nosotros parafraseando al maestro decimos que no hay que saber nada de nada, pues es algo tan democrático que cualquier subnormal puede tener uno.
Como nos hemos solazado con esa columna ubicada a la diestra de su página donde podemos encontrar esa Oda a la Modestia y al bajo perfil bajo el título: "Entrevistas, menciones y reportajes" (Tal vez Neruda se inspiró en el rayado de la casa para las Odas elementales)
Reportajes tan buenos que han llevado a algunos periodistas a pasar de la seriedad de un noticiero a la exaltación de las capacidades intelectuales mostrando como la gente se casa en televisión.
Y el maestro al igual que Osama hoy vuelve a aparecer cada tanto en las pantallas e igualmente que Bin Laden un poquito más deteriorado físicamente cada vez.
Nosotros, como sus asesores de imagen estamos preocupados, en especial al pensar si aplicará el mismo buen gusto para vestirse que para su actividad profesional. Los pantalones estilo Beetlejuice no le van y la T-shirt (ves gurú como también hemos aprendido a usar anglicismos innecesarios) negra está bien para los menores de 60 años. Nuestra querida Lorena Pinkerton añade que un poco más de maquillaje o una loción astringente facial antigrasa pueden solucionar el brillo frontoparietal que tanto incomoda al mirarlo en su última entrevista. De las zapatillas a lo Vans ochenteras mejor no emitir comentarios por caridad cristiana.
Y es en dicha entrevista donde el maestro nos dona el "Sermón de la Montaña de Weblogs" bajando el nivel del lenguaje para que todos puedan entender su mensaje de salvación:
"Acceder a un blog son tres pasos: un nombre, una cuenta y clic, ponerse a escribir y contarle al mundo lo que quiere, lo que opina, lo que ama, lo que odia"
Los 15 minutos de fama se transformaron en 8 segundos, pero ¡Que más da maestro, si igual salió en la tele! con su archirrepetido discurso que no ha cambiado en tres entrevistas, con el look ya descrito, con el manido "click" como usted lo escribe y por sobre todas las cosas, con esa dicción a lo despacho desde Juan Pinto Durán, con esa "D" de odio, que sutilmente se arrastra y denota el popular origen.
Lo importante fue el aporte superlativo, el mensaje visual y la palabra mediática, no el tiempo, ni siquiera el brillo frontoparietal a falta de aureola de santidad. Lo fundamental de tan gran aporte fue verlo maestro, luchando desde el anonimato por un mundo mejor, fustigando la egolatría y tratando de pasar desapercibido por el Orbe que Continua Alli, pese a todo esto.